La ciudad igual que Santa Cruz, con puerto sobre mar, seri­a irrealizable que nunca tuviera casas de hembras que alquilaban sus cuerpos

Residencia La Hungara

De alla que, a lo esplendido de la biografia flamante sobre la capital tinerfena la calle sobre Miraflores, la sobre la Curva y la zona pequei±a sobre la avenida de San Sebastian concentraran en ese barrio cercano al anden una bateria sobre prostibulos que han ido desapareciendo con el paso del tiempo, por la desarrollo urbanistica y porque, evidentemente, la prostitucion se ha ido sofisticando. En la actualidad muchos sobre aquellos bienes inmuebles, en donde se cobijaban jovenes asi­ como nunca tan jovenes chicas que comerciaban con su organismo, Ahora nunca estan en pie. En su puesto se han construido modernos edificios.

Conforme recogen las hemerotecas, a principios de el siglo XIX se hablaba de Santa Cruz igual que un sitio de florecimiento sobre la prostitucion, la Gomorra de la voluptuosidad. En palabras del vicario Jose Martinon: “… licencia sobre costumbres fomentada por chicas desbandadas, errantes por todo el pais que realizan con la sombra sobre la noche la torpe mercancia sobre su cuerpo”. Este seri­a un prototipo de la fijacion eclesiastica contra el pecado sobre la carne, aunque las autoridades civiles pensaban que no era Con El Fin De tanto y no ha transpirado que “a la vil canalla” que tenia el muelle y no ha transpirado las travesi­as adyacentes igual que aspecto de agrupamiento habia que controlarlas en algun lugar.

Una de estas mas conocidas casas sobre encuentros fue La Hungara, que estaba situada por lo tanto en la avenida San Sebastian, a donde posteriormente se levanto la clinica de el doctor Matias Llabres, progenitor de aquel gran medico que fue Lorenzo Llabres estrecho desplazandolo hacia el pelo de su companero Matias, farmaceutico. La casa de La Hungara fue un motel que estaba situado en las afuera de Santa Cruz, en el barrio sobre Buenos Aires, muy cerca de la compania Papelera de Canarias y no ha transpirado al lado de la compai±i­a sobre construcciones Jacinto Lorenzo; en el Poligono Industrial Costa Sur. Estuvo regentada durante gran cantidad de anos de vida por una meretriz muy fina y no ha transpirado distinguido, conocida por La Hungara. En esta hogar se daban citacion importantes parejas de aficionados que llegaban en coches o en taxis para las encuentros sexuales, sobre manera excesivamente discreta. En la vivienda de citas, todo el mundo conocia an una sobre sus asiduas, Concha la Paquete, sobre la que un ingles con representaciones de amianto era citas japonesas gratis un gigantesco admirador. a manera comico, el usuario britanico invariablemente olvidaba el mote de su admirada damisela, desplazandolo hacia el pelo por lo tanto la llamaba Concha la Bulto. Entre las multiples anecdotas de esta inscripcion urbana se cuenta que un jornada la pareja sobre la Peninsula que estaban de luna de miel en Tenerife, nunca encontraba un sitio a donde pernoctar al permanecer todo el mundo las hoteles al completo. Un taxista les llevo a hogar la Hungara y alla se quedaron esa noche, con las consiguientes sobresaltos… Como premio, la duena del motel sexual solia dar pequenas comisiones a los taxistas que les llevaban usuarios a su morada.

Miraflores ha sido el circulo de toda la vida de la prostitucion en la capital. DA

Por otro lado, el inmueble contaba con aparcamientos propios y no ha transpirado ninguna persona podia entrar o partir sobre la hogar carente previo consentimiento de la duena, que evitaba a toda costa contactos visuales entre las diversos usuarios, garantizando asi la total discrecion.

La madame solia presumir de su empresa, jactandose sobre que “era una morada muy decente, en donde acudian muchos consumidores de la tipo social la mi?s superior de la sociedad tinerfena”. Por al completo eso, y no ha transpirado a lo largo de bastantes anos, esta femina gano gran cifra sobre dinero con todos aquellos clientes que acudian a su motel, necesitados sobre mercar sexo. Sobre todo, porque gran cantidad de de ellos eran hombres casados asi­ como mantenian relaciones con practicantes o queridas. La residencia de citas sobre la Hungara les ofrecia discrecion y no ha transpirado intimidad. En otras palabras, la vida invisible Con El Fin De bastantes ciudadanos que tenian puestos y nombres de relevancias en la sociedad tinerfena.

En los ultimos anos, prostitutas callejeras, africanas, canarias, brasilenas y de Europa del Este, llevaban alla a las clientes, especialmente sobre la Peninsula. Para finalizar, esta femina que se hacia denominar la Hungara, anos de vida mas tarde fallecio en el punto a donde residia, en Tacoronte. Solo queda su memoria y su prestigio legendaria, extravio en el nuevo Santa Cruz.

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